Dra. Sixtina Pinochet, especialista en didácticas de la Historia, Ciencias Sociales y Geografía, escogida por sus compañeros mejor académica de la Escuela de Educación UCN, plantea sus nuevos proyectos y su mirada crítica ante el actual escenario de la educación.

El 4 de junio de 2021, Sixtina Pinochet docente de la Escuela de Educación presentó el Taller Propuestas Didácticas para la Proximidad. Este estuvo enfocado principalmente en presentar una propuesta para enseñar Historia y Ciencias Sociales a partir del contexto de crisis y virtualidad en el que nos encontramos. Esta propuesta nació el año 2020, a partir de un trabajo interuniversitario entre universidad, a partir de una petición de la Mesa Social Covid- 19 constituida por el Gobierno de Chile para fortalecer la estrategia país.

La Universidad de Chile y la Universidad Católica se encargaron de convocar a diversos académicos del país, entre ellos, docentes de la UCN como Sixtina Pinochet, para levantar una propuesta que, desde la educación, abordara el contexto incierto en el que estamos. La idea era pensar en un escenario diverso en temas de conectividad, con niños que podían asistir a clases sincrónicas siempre, a veces y nunca.

El Taller fue enfocado en evidenciar algunas de las propuestas para el área de historia y buscó promover que el profesorado se incentivara a trabajar de manera colaborativa pensando en cómo potenciar la enseñanza sobre, poniendo el foco en el desarrollo de habilidades.  También se abordó el tema de la proximidad, reconociendo que es uno de los principales desafíos en este contexto de virtualidad.

¿Cuáles han sido los mayores desafíos pedagógicos que se han presentado en el contexto en el que estamos viviendo?

Como ya todos se dieron cuenta uno de los principales canales para llegar a los estudiantes seria la virtualidad, y las estrategias con las que contamos para una clase presencial no se pueden aplicar de la misma forma. Es más difícil poder potenciar el trabajo en equipo, mantener la atención de las y los estudiantes, desafío que se ha mantenido en el tiempo para lograr el desarrollo del aprendizaje, ya que en este influyen un montón de factores.

Los profesores hemos tenido que reconvertirnos, crear clases para todas las situaciones en las que se encuentren nuestros estudiantes, ya que no todos cuentan con el mismo acceso a la educación. Esto fue lo que motivo el levantamiento de la propuesta de la didáctica para la proximidad, ya se buscaba poder llegar a niños, niñas y jóvenes, independiente del nivel de conectividad que tuvieran para poder asistir a clases.

Entre marzo y abril de este año, 7 mil colegios y 1.8 millones de estudiantes del país realizaron el Diagnóstico Integral de Aprendizajes (DIA), desarrollado por la Agencia de Calidad de la Educación para medir los aprendizajes alcanzados por los estudiantes de cada establecimiento durante 2020, Los datos obtenidos a nivel nacional, en más de 73 mil informes, fueron entregados por la Agencia a Mineduc a nivel académico, los estudiantes entre sexto básico y 4° medio no alcanzaron los conocimientos mínimos necesarios en lectura (60%) ni en matemáticas (47%).

¿Cuál es su opinión sobre estos resultados?

Las cifras, además de ser tendenciosas, nos muestra la desigualdad que existe en Chile en lo que respecta al acceso a una educación de calidad. El problema de fondo es la consecuencia de un modelo educativo desigual, que a pesar de que establece ciertos parámetros nacionales a través del currículo, no llega de la misma forma a todos los niños. Esto se condice con un modelo de sociedad que es desigual, y que se expresa en que, por ejemplo, no todos los niños y niñas partan con el mismo capital cultural, la motivación del entorno familiar-social, acceso a información, acceso a compañía y contención durante el proceso educativo, etc.

Si el apoyo familiar está presente o no también va influyendo en como tú te vas apropiando de la importancia de estudiar, del compromiso, porque el aprendizaje parte por ti querer hacerlo, por más que el profesor despliegue mil cosas, no lo vas a hacer, eso tiene que ver con otras condicionantes. Hay que precisar, que es clave el apoyo y la motivación de la familia para que niños y niñas quieran aprender, o reconozcan este proceso como algo importante. Y claro, para que la familia pueda cumplir con este rol, debe contar con tiempo y orientación.

Y relacionado a los recursos, escuelas públicas y privadas no cuentan con el mismo acceso. Eso lo hemos podido constatar siempre, pero se ha hecho más evidente sobre todo a partir de este último año con el tema del COVID.

También podemos hacer meas culpas con respecto a la formación inicial del profesorado, pero en términos generales, y debido al ojo constante que hay puesto encima desde el MINEDUC y la CNA, podemos constatar que la calidad de esta ha avanzado en los últimos 15 años, aún hay cosas que mejorar, sobre todo en lo relacionado a formar profesores y profesoras para la incertidumbre, y empoderados con su rol transformador en la sociedad, pero creo que se ha avanzado en ello. Por ello mantengo la idea que los resultados a los que haces referencia no son más que la consecuencia de problemas que son estructurales, y que terminan impactando en la educación, allí es donde hay que ir (a los problemas estructurales), más que quedarse en el resultado que es una consecuencia.

¿Cómo cambiaria o potenciaría la educación del país?

Desde el punto de vista curricular, creo que hay que empezar a trabajar de una manera diferente, hay muchas asignaturas que aprender, muchos objetivos de aprendizaje, contenidos que abordar que están disociados entre sí. Entonces terminamos agobiando a los estudiantes con muchas cosas que tienen que aprender que pareciera que no tienen ningún sentido para su vida cotidiana.

Lo primero que deberíamos hacer es reorganizar el orden de contenidos que se enseñan para comenzar a generar propuestas que sean más interdisciplinarias. Que las asignaturas conversen fundamentalmente en base a problemas que viven los niños y las niñas, que a partir de allí se comiencen a generar experiencias de aprendizaje. Esto sería lo más óptimo, ya que también les permitiría a los niños y niñas entender por qué está aprendiendo algo hoy en la escuela.

Un aprendizaje más interdisciplinario o multidisciplinar permitiría orientar la educación hacia temas que son importantes, relevantes para los niños y al mismo tiempo para darle este sentido de utilidad a lo que uno aprende y que no sea solo un aprendizaje cultural.

¿Qué debería garantizar la nueva Constitución para proteger la Educación?

Primero debería garantizar efectivamente el acceso a una educación pública intercultural que sea de calidad y para todos y todas, debe ser un derecho social que este protegido por ley.

Segundo enfocarse en los temas pendientes en el desarrollo de la educación, temáticas que están asociadas a género, al cuidado medioambiental, educación para una ciudadanía democrática, estos deben ser los pilares centrales fundamentales de la nueva educación porque, por ejemplo, como trabajamos lo que tiene que ver con las ciencias integradas a los diferentes contextos en los cuales estamos y no solamente desde el punto de vista teórico.

También debería ser una educación respetuosa de los niños, las niñas y los jóvenes, de sus tiempos, intereses y motivaciones. Potenciarles en aquellas áreas que son de su interés. También recuperar la relevancia de las humanidades como un camino para comprender el mundo y la sociedad en la que vivimos desde una mirada empática.

¿Cuáles son sus próximos proyectos?

Estoy trabajando con un equipo de docentes de la Escuela de Educación y la Escuela de Psicología en el proyecto UCN 1895 que llega a término en octubre de este año. Este proyecto inició su diseño en el año 2017, y fue adjudicado el 2018.

A grandes rasgos, el proyecto tenía entre sus objetivos diagnosticar como ha sido el desarrollo de la educación para la ciudadanía en las Regiones de Coquimbo y Antofagasta a partir de la aplicación de la ley 20.911. Otro de los objetivos se enfocó en levantar una propuesta metodológica para trabajar potenciando el desarrollo de la Educación para la Ciudadanía. Hoy ya estamos en la fase de aplicación del diseño, y para ello trabajamos con dos establecimientos educacionales de Antofagasta, la Escuela Maximiliano Poblete y el Colegio Bet-El, con estos dos establecimientos estamos trabajando con la aplicación de la propuesta curricular. En lo que respecta a la propuesta para cambios en la cultura escolar, se incluyeron otros dos establecimientos: la Escuela Ecuador y estamos en conversaciones afiando algunos detalles para trabajar con una Escuela rural de Coquimbo, la Escuela Marco Pizarro de San Julián en Ovalle.

La implementación consiste fundamentalmente en implementar todo el material que creamos año pasado: son unidades didácticas interdisciplinares e itinerarios ciudadanos. En la implementación están colaborando estudiantes de pre grado de la carrera de pedagogía en educación básica, quienes a partir de sus seminarios de investigación han recogido información para contextualizar las propuestas a las distintas realidades.

El otro proyecto en el que estoy trabajando es con la docente Viviana Pérez, que también se encuentra asociado con la implementación de unidades didácticas interdisciplinares y con las tesis. Estas unidades fueron hechas para un contexto de presencialidad, articuladas con el currículo priorizado, entonces este año a partir del trabajo con los seminarios de titulación, se deberían adaptar las unidades didácticas e implementarlas también en un contexto de virtualidad.

El proyecto con la académica Viviana se enfoca principalmente en analizar la Formación Inicial Docente en temas de Educación para la Ciudadanía, a partir del acompañamiento en el diseño e implementación de las investigaciones de los estudiantes de pregrado. Como se puede ver, ambos proyectos en los que participo se encuentran relacionados, y se ajustan a mi línea de investigación.

¿Qué consejos le daría a un estudiante de pedagogía para convertirse en un buen profesor?

Lo que hoy conoces como una certeza mañana no lo será, hay que ir actualizándose, ser creativo, generar propuestas que sean significativas para todas las diversidades, querer lo que uno hace. Uno tiene que querer a la gente, ya que vas a tener influencia en esas personas lo quieras o no, y esa influencia puede ser negativa o positiva.

Porque claro tú vas a la escuela y aprendes ciertos contenidos que te enseñan los profesores, pero también aprendes mucho como ellos son y eso es lo más importante. Para ser un buen profesor que logre tener una influencia positiva necesariamente debes querer lo que haces, querer a esos niñas y niños en sus buenos y malos momentos, porque son personas que se están educando contigo y tú te estas educando con ellas.

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